Categoría: Ángel Campos Pámpano
Tu fortaleza
nos queda otro comienzo
al que volver
otra luz que pisar
en medio de esta bruma que nos moja
aún sigues conmigo en la extrañeza
de tu voz apagándose más acá de tu voz
crece en mí la ceguera de un desierto
tu silencio me impone otra mirada
inmensamente sola
desprevenida
una mirada que abarca la memoria
el tiempo compartido
los días de penuria
el cuenco generoso de tus manos
que todo lo ofrecían
dime que aún nos quedan
otras palabras tuyas
que si las dices
despertarás al mundo
porque más allá de tu voz
de la asfixia de tu voz apagándose
nos iremos en busca
de otro comienzo donde
estarnos juntos
donde mis ojos
retengan para siempre
el gesto vigilante de tus ojos
la palabras sin culpa
la luz que no se extingue
la paz de tantos días
tu fortaleza
no hay cansancio capaz
de ordenar el delirio
el sudor de las preguntas
el puro conocer
el tacto ciego
la vida que se escapa
pero yo no renuncio a tu dulzura
ni a tu torpeza ni a tus pies cansados
ni al aire de la calle en que viviste
están creciendo en mí
siguen creciendo como crecen
la prisa el dolor
en la humedad que lame la alacena
y han de seguir conmigo mientras dure
la ceguera muda de este desierto
(De La semilla en la nieve)
20, nov | sin comentarios aulaplasencia En: Ángel Campos Pámpano compártelo
Alfama
1
Los niños del verano calle arriba.
2
El barrio tiene
el aire de una aldea
cuando amanece.
En la mañana
un olor de pescado
sube del río.
La brisa seca
tanta ropa tendida
bajo el alero.
3
Tejados pardos.
Y el encalado sucio
de las fachadas.
Al mediodía,
detrás de los visillos,
un gato negro.
En el alféizar
de la ventana verde,
unos geranios.
4
Cuando oscurezca
os hablarán del mar
en las tabernas.
La luna asume
los tonos desvaídos
de un azulejo.
La noche blanca
por estos callejones
en laberinto.
5
Di que tú amas
la tibia arquitectura
de estas calles.
Del aire aprendes
el estrecho perfil
de sus esquinas.
(De La ciudad blanca)
20, nov | sin comentarios aulaplasencia En: Ángel Campos Pámpano compártelo
Ángel Campos Pámpano
Ángel Campos Pámpano nació en San Vicente de Alcántara en 1957 y murió en Badajoz en 2008. Fue profesor, poeta, editor y traductor. Combinó sus tareas docentes y la escritura de poesía con su dedicación a la traducción literaria de autores portugueses, principalmente poetas, desde Fernando Pessoa o Eugénio de Andrade hasta Carlos de Oliveira o Al Berto.
Como poeta recibió el Premio Extremadura a la Creación en 2005 por su libro La semilla en la nieve (2004), y como traductor fue reconocido en 2006 con el Premio de Traducción «Giovanni Pontiero» por su traducción de la antología poética Nocturno mediodía de Sophia de Mello Breyner. Además, en 2008 le fue otorgado en Portugal el Premio «Eduardo Lourenço», que convoca el Centro de Estudios Ibéricos.
Es autor de los libros de poesía Materia de olvido (1985), La ciudad blanca (1988), CALiGRAFÍAS (1989), Siquiera este refugio (1993), Como el color azul de las vocales (1993), De Ángela (1994), La voz en espiral (1998), El cielo sobre Berlín (1999), El cielo casi (1999), Por aprender del aire (2002), Jola (2003), La semilla en la nieve (2004), Por aprender del aire (2005) y No podré con su ausencia (2006). Su obra fue incluida en Las ínsulas extrañas. Antología de poesía en lengua española (1950-2000) y ha sido recogida en el libro La vida de otro modo [Poesía, 1983-2008], publicado en 2008.
Director de la revista de literatura en dos lenguas Espacio/Espaço Escrito, fue también uno de los promotores del periódico Hablar/Falar de Poesia y de la red extremeña de aulas de literatura, así como uno de los fundadores y responsables de la editorial Del Oeste Ediciones.
20, nov | sin comentarios aulaplasencia En: Ángel Campos Pámpano compártelo
Ángel Campos Pámpano
Ángel Campos Pámpano murió ayer en Badajoz.
Lo habíamos invitado a participar en el Aula este curso, ahora que estaba de vuelta de Lisboa. De entrada aceptó amablemente la propuesta, pero luego nos dijo que tenía problemas de salud, que podía suceder que, a última hora, no pudiera asistir, que le daría trabajo tener que dejarnos colgados. Le dijimos que no se preocupara, que contábamos con él, que queríamos tenerlo en el Aula, en Plasencia, que se quedase tranquilo, que lo dejábamos para el próximo curso. Lamentablemente ya no va a poder ser, no vamos a poder tenerlo con nosotros, al menos en persona.
Desde el Aula de Literatura 'José Antonio Gabriel y Galán' lo sentimos mucho, muchísimo.
(Si pincháis en el blog de Álvaro Valverde, tendréis acceso a sendos artículos sobre Ángel en Hoy y ABC).
LA DIGNIDAD
mientras pueda pensarte
no habrá olvido
todavía si llamas
acudo a ti
fluyo desde mi mano
a la mano que tiendes desvalida
y entro en tu abrazo
con el temor que engendra el miedo
pero voy en tu busca
acudo a ti ofreciéndome
como animal sediento
que hociquea en el barro
acudo a ti
asciendo a tu respiración
fragmentado rumor que es puro abismo
surco abierto en la roca
cauce seco
que oculta el agua
la misma que ahora yo
acerco hasta los labios agrietados
por mitigar apenas
la fiebre que humedece
la nítida blancura de las sábanas
acudo a ti
a tu recogimiento
a la untura que calma tus rodillas
a la pausa limpia de la voz
tuya
entrecortada
por ver si lo que un día dijiste
podrá ser dicho
de nuevo con la misma dignidad
porque tú bien lo sabes
hay palabras
que duran mucho más que la caída
por eso hoy acudo a ti
a la tibieza de tu sangre
a la tersa piel que cubre tus piernas
acudo a ti
a la nada
retenido el aliento
de tu voz que me habla
hasta hacerse en mí
cierta
la palabra que dura
legible en su mudez
suspendida en los labios
y escribir con ella
mi biografía
sé que mientras pueda decirte
no habrá olvido
que del espacio de tu nombre
ha de brotar
abiertas sus dos sílabas
la semilla en la nieve
(De La semilla en la nieve)
26, nov | sin comentarios aulaplasencia En: Ángel Campos Pámpano compártelo